¿Qué son los lunares y las verrugas?
Aunque el paciente suele agruparlos, son dos cosas distintas. Un lunar (nevo melanocítico) es una acumulación benigna de melanocitos, las células que dan pigmento a la piel. Casi todas las personas tienen entre 10 y 40. La gran mayoría son inofensivos toda la vida; unos pocos cambian, y ese cambio es la razón por la que un lunar nunca se quita “a ciegas”.
Una verruga es una lesión causada por el virus del papiloma humano (VPH) en la piel: vulgar en manos y dedos, plantar en la planta del pie (el “mezquino”), plana o filiforme en cara y cuello. Al ser virales pueden contagiarse por contacto, extenderse a otras zonas del propio cuerpo y — esto conviene decirlo desde el principio — reaparecer aunque el tratamiento haya sido correcto.
También se retiran en la misma consulta los fibromas blandos (acrocordones): esas lesiones colgantes del cuello, axilas y párpados que rozan con la ropa o las cadenas. Son benignos y su retiro es rápido.
¿Cuándo hay que quitar un lunar?
Hay dos motivos válidos y uno urgente. Los válidos: que moleste (roza con la ropa, el rastrillo, el sostén) o que incomode estéticamente, sobre todo en cara y cuello. El urgente: que haya cambiado. Para eso sirve la regla ABCDE:
- A — Asimetría: una mitad no se parece a la otra.
- B — Bordes: irregulares, dentados o mal definidos.
- C — Color: varios tonos en la misma lesión, o un cambio reciente de color.
- D — Diámetro: mayor de 6 mm, o creciendo.
- E — Evolución: cualquier cambio — tamaño, forma, color, relieve, picazón o sangrado — en un lunar que antes era estable.
Revisión de lunares y detección temprana de cáncer de piel
Un lunar con datos ABCDE no se “quita y ya”: se valora, se decide el tipo de extirpación que preserve el diagnóstico y la pieza se envía completa a estudio histopatológico. Esa es la diferencia entre un servicio de estética y una consulta quirúrgica: aquí el objetivo primero es saber qué es, y después que la cicatriz quede bien.
Si el estudio confirma una lesión maligna, el siguiente paso es la cirugía oncológica de piel con márgenes y, cuando hace falta, reconstrucción — el terreno propio del cirujano plástico. Puedes leer cómo se maneja en la página de carcinoma basocelular: extirpación y reconstrucción.
¿Cómo se realiza la extirpación de lunares y verrugas?
Ambos procedimientos son ambulatorios, con anestesia local, en consultorio. El paciente entra caminando y sale caminando, sin ayuno ni hospitalización. Una sesión típica toma de 15 a 40 minutos según el número de lesiones.
Para un lunar, la técnica depende de la lesión: escisión con bisturí — en huso, con un margen fino de piel sana y cierre con sutura fina — cuando se necesita la pieza íntegra para estudio o la lesión es profunda; o rasurado (shave) al nivel de la piel para lesiones elevadas benignas, que no requiere puntos. En ambos casos el tejido retirado se envía a histopatología.
Para las verrugas, según tipo, tamaño y localización: electrofulguración (cauterización), crioterapia con nitrógeno líquido en lesiones pequeñas y superficiales, o escisión quirúrgica en lesiones grandes, resistentes o de diagnóstico dudoso. Las verrugas plantares suelen necesitar más de una sesión.
Consulta la guía completa: Recuperación y cuidados post-quirúrgicos.
Técnica y cicatriz: por qué con un cirujano plástico
Cualquier lesión de piel se puede “quemar”. La diferencia se ve seis meses después, en la cara del paciente. El criterio del cirujano plástico aporta:
- Selección correcta de técnica por lesión: no todo se cauteriza; lo que merece estudio se extirpa de forma que el patólogo pueda leerlo.
- Incisiones orientadas a favor de las líneas de tensión de la piel, para que la cicatriz madure fina y discreta.
- Cierre sin tensión con sutura fina, especialmente en cara, cuello y escote.
- Histopatología de todo lunar extirpado: el diagnóstico no se asume, se confirma.
- Plan posoperatorio de cicatriz: silicona y protección solar cuando la zona y el paciente lo requieren.
¿Lunar, verruga o algo más? Cómo se diferencian
Buena parte de la consulta es poner nombre correcto a la lesión, porque el nombre decide el tratamiento.
- Lunar (nevo): pigmentado, estable durante años, superficie regular. Se extirpa con estudio; nunca se cauteriza sin diagnóstico.
- Verruga vulgar o plantar: superficie áspera, puntos oscuros al centro (capilares trombosados), puede doler al apoyar. Viral: puede recurrir y contagiar.
- Fibroma blando (acrocordón): lesión colgante, blanda, del color de la piel, en cuello, axilas o párpados. Retiro rápido en consulta.
- Queratosis seborreica: placa “pegada” de aspecto ceroso, muy común después de los 40. Benigna, se retira si molesta.
- Lesión que exige estudio: cualquier lesión pigmentada con datos ABCDE, una “verruga” que sangra o no responde al tratamiento, o una úlcera que no cierra. Aquí no se cauteriza: se estudia.
Riesgos y complicaciones posibles
Son procedimientos menores con riesgo bajo, pero no cero. Los posibles: cicatriz más visible de lo esperado (sobre todo en pacientes con tendencia queloide), cambios de pigmentación en la zona tratada (más frecuentes en piel morena), infección superficial de la herida, sangrado menor y — específico de las verrugas por su origen viral — recurrencia de la lesión, que puede requerir sesiones adicionales.
Si tienes antecedente de cicatriz queloide, menciónalo en la valoración: cambia la técnica de cierre y el plan de cuidado de la cicatriz.
¿Quién es buen candidato?
Cualquier persona con lunares, verrugas o fibromas que molestan, rozan, incomodan estéticamente o han cambiado. En la valoración se examina cada lesión — con dermatoscopio cuando está indicado —, se define la técnica correcta para cada una y se entrega un presupuesto claro por el conjunto. Toda cirugía conlleva riesgos y requiere una valoración médica previa. Los resultados pueden variar de acuerdo con cada paciente, su anatomía y su proceso de cicatrización individual.
Antes y después
Muchos pacientes quieren ver fotografías de antes y después antes de decidirse. Por respeto a la privacidad de cada persona, el Dr. Arístides Arellano comparte casos reales —siempre con consentimiento documentado— durante tu valoración presencial, donde puedes ver resultados de pacientes con un punto de partida similar al tuyo. Los resultados pueden variar de acuerdo con cada paciente.
Precio aproximado en Puebla
Precios de referencia: lunares desde $5,000 MXN y verrugas con Plasmage desde $3,500 MXN, aproximados, según el número, el tamaño y la localización de las lesiones, y si se envía la pieza a patología. Precio aproximado — el costo definitivo se establece en tu consulta privada con el Dr. Arístides Arellano.
Credenciales
El Dr. Arístides Arellano es cirujano plástico con cédula de especialidad: ejerce con cédula profesional de médico cirujano (D.G.P. 1125959) y cédula de especialidad en Cirugía Plástica y Reconstructiva (0002008), ambas emitidas por la Dirección General de Profesiones, que en 2025 volvió a emitir su constancia de situación profesional. Su trayectoria comenzó antes de que existiera el sistema de consejos de especialidad vigente en México: forma parte de la generación fundadora de la cirugía plástica en Puebla, segunda generación de una tradición quirúrgica iniciada en 1971 por el Dr. Francisco Arellano Ocampo. La confianza se verifica, no se promete — sus dos cédulas son públicas y cualquiera puede consultarlas en el Registro Nacional de Profesionistas de la DGP.
Lunares y láser: la regla de seguridad que va primero
Antes de hablar de láser hay una regla que no se negocia: un lunar que cambia, sangra, pica o se ve distinto no se vaporiza con láser. El láser destruye el tejido, y si ese tejido se destruye ya no se puede analizar —y es justo el análisis (la biopsia) lo que descarta un melanoma—. Una lesión pigmentada o sospechosa se extirpa con bisturí, con margen, y se envía a patología. Punto.
El láser CO₂ tiene su lugar, y es un lugar distinto: lesiones benignas ya confirmadas y verrugas. Sobre una verruga vírica el CO₂ vaporiza el tejido mientras coagula, en un campo controlado; sobre un lunar benigno que solo molesta por estética, se retira una vez que el médico lo juzgó benigno. Qué ruta corresponde lo decide el criterio médico en la valoración, no la prisa por quitarlo con láser.
El NovaPulse y la regla de la biopsia
El NovaPulse (Lumenis · Luxar) es un CO₂ quirúrgico de haz enfocado: un bisturí de luz. El CO₂ emite a 10,600 nm, una longitud de onda que el agua del tejido absorbe casi por completo. Por eso corta en una capa muy delgada y sella a su paso los vasos más finos: incide y coagula en el mismo movimiento. Para una verruga o una lesión cutánea benigna eso significa un procedimiento breve, con poco sangrado y buena precisión.
Y aquí va la regla que este consultorio no rompe: un lunar sospechoso nunca se trata con láser. El láser vaporiza el tejido — y con él, la posibilidad de estudiarlo. Si esa lesión era un melanoma, se destruyó la evidencia y se perdió el diagnóstico. Toda lesión con criterios de sospecha se extirpa con bisturí y se envía a estudio histopatológico.
Dicho de otro modo: el láser es excelente para lo que ya sabemos que es benigno, y está contraindicado para lo que hay que estudiar. El Dr. Arístides Arellano, cirujano plástico en Puebla, valora la lesión antes de decidir la técnica, no al revés.
Formación documentada en cirugía de lesiones cutáneas
Un lunar que se quita sin analizarlo es una biopsia que nunca se hizo. El Dr. Arístides Arellano está acreditado ante la DGP como especialista en Cirugía Plástica y Reconstructiva, y su trabajo sobre tumores de la piel está documentado desde 1996:
- Ponente: tratamiento quirúrgico de los tumores de la piel — Jornada de Alergia, Dermatología y Cirugía Estética · BUAP, noviembre de 1996
- Fellow — International Society for Dermatologic Surgery — Nueva York · abril de 1991
- II Congreso Argentino de Cirugía Dermatológica — curso pre-congreso — Asociación Médica Argentina · Buenos Aires, 12 de octubre de 2006
La confianza se verifica, no se promete. Los 210 documentos escaneados —título, cédulas, diplomas, publicaciones y constancias, de 1977 a 2025— están abiertos en el archivo de credenciales del Dr. Arístides Arellano, junto con la explicación de la diferencia entre una cédula de especialidad y una certificación de consejo.
Recuperación · paso a paso
- Día 1Molestia mínima. Vida normal desde el mismo día; la zona tratada se mantiene limpia y seca.
- Días 2–7Curación sencilla según indicación. Pequeña costra en zonas cauterizadas; no se rasca ni se arranca.
- Días 7–14Retiro de puntos cuando hubo escisión. Se entrega y explica el resultado del estudio histopatológico.
- Semanas 2–4La piel nueva es rosada y sensible: protección solar estricta para evitar manchas.
- Meses 2–6La cicatriz o la marca se aclara y se empareja con la piel de alrededor de forma progresiva.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta quitar un lunar o una verruga en Puebla?
No hay un precio único, porque ningún paciente trae una sola lesión igual a la de otro: el presupuesto depende de cuántas lesiones son, de su tamaño y ubicación, de la técnica que cada una necesita y de si la pieza va a estudio histopatológico. En la valoración se revisan todas y recibes el costo total por escrito antes de decidir.
¿Duele quitarse un lunar o una verruga?
Se realiza con anestesia local: se siente el piquete inicial del anestésico y después presión, no dolor. Al pasar el efecto puede haber ardor leve uno o dos días, controlable con analgésico simple.
¿Puedo quitarme una verruga en casa con remedios o ácidos de farmacia?
No es recomendable. Los cáusticos de venta libre queman piel sana, dejan cicatrices y manchas, y en el peor caso “tratan” durante meses una lesión que no era verruga. Cualquier lesión que sangra, crece o cambia debe valorarse antes de tratarse.
¿El lunar que me quiten se manda a analizar?
Sí, como regla. Todo lunar extirpado se envía a estudio histopatológico para confirmar que es benigno. El resultado se entrega y se explica en la consulta de control. Con las verrugas el estudio se reserva para lesiones atípicas o resistentes.
¿Las verrugas vuelven a salir después del tratamiento?
Pueden volver. La verruga es una infección viral (VPH) y ningún método garantiza que no reaparezca: la recurrencia existe con láser, con cauterización, con crioterapia y con cirugía. Las plantares son las más tercas y pueden requerir más de una sesión. Los resultados pueden variar.
¿Qué cicatriz queda al quitar un lunar?
Depende de la técnica: el rasurado deja una marca plana que tiende a emparejarse con la piel; la escisión deja una línea fina del tamaño de la lesión, planeada a favor de las líneas de la piel. Con protección solar y cuidado adecuado, ambas tienden a hacerse poco visibles con los meses. Los resultados pueden variar.
¿Cuándo debo preocuparme por un lunar?
Si una mitad no se parece a la otra, si el borde se volvió irregular, si tiene varios colores o cambió de color, si mide más de 6 mm o crece, o si pica, sangra o se elevó. Cualquiera de esos datos amerita valoración — no para asustarse, sino para estudiarlo a tiempo.
¿En una sola cita me pueden quitar varias lesiones?
Sí, es lo habitual. En la valoración se revisan todas las lesiones y, si son de bajo riesgo, la mayoría puede retirarse en una misma sesión ambulatoria con anestesia local.
¿Se puede quitar un lunar con láser?
Solo si es un lunar benigno ya evaluado por el médico. Un lunar que cambió, sangra, pica o se ve irregular no debe quitarse con láser, porque el láser destruye el tejido y ya no permite hacer la biopsia que descarta cáncer de piel. En ese caso se extirpa con bisturí y se manda a analizar. Los lunares claramente benignos y con fines estéticos sí pueden retirarse, previa valoración.
¿Con qué se quitan las verrugas, con láser u otro método?
Depende del tipo, el número y la localización. Las verrugas víricas responden a varios métodos —crioterapia, queratolíticos, láser CO₂—; el láser CO₂ es útil sobre todo en verrugas resistentes, plantares o en zonas delicadas, porque vaporiza la lesión coagulando a la vez. Como el virus (VPH) puede permanecer en la piel vecina, cualquier método tiene posibilidad de recurrencia y a veces se requiere más de una sesión.
El equipo con el que se realiza
Cada caso es distinto. Conversa tu caso en una valoración personal.
Agendar valoración por WhatsAppToda cifra publicada en este sitio es aproximada y no constituye una cotización. Cualquier procedimiento o tratamiento requiere primero una consulta privada de valoración con el Dr. Arístides Arellano —$800 MXN, se cobra por separado—, y es en esa consulta donde se determina el costo definitivo de tu caso.
Contenido informativo; no sustituye una consulta médica. Los resultados pueden variar de una persona a otra.