¿Qué es el melasma?
El melasma es un aumento de pigmento (melanina) que aparece en parches de bordes irregulares, generalmente simétricos, en las zonas de la cara más expuestas a la luz: pómulos, frente, labio superior y, con menos frecuencia, el mentón. Suele afectar a mujeres en edad reproductiva y es especialmente común en pieles morenas —los fototipos IV a VI de la escala de Fitzpatrick, es decir, la mayoría de la población mexicana.
Lo que ocurre por debajo importa mucho para el pronóstico. Cuando el pigmento se acumula en la capa superficial de la piel (melasma epidérmico), responde mejor. Cuando desciende a la capa profunda (melasma dérmico), es mucho más resistente, y el tratamiento agresivo tiene más probabilidad de empeorarlo que de mejorarlo. Muchos casos son mixtos. Distinguirlos es el primer trabajo de la valoración, no un detalle académico.
No todas las manchas de la cara son melasma
Es el error más frecuente y el más caro: tratar como melasma algo que no lo es —o al revés. Las manchas faciales más comunes son:
- Melasma: parches simétricos, marrones o grisáceos, ligados a sol y hormonas. Crónico y recurrente.
- Léntigos solares (manchas de la edad): manchas redondeadas, bien delimitadas, por daño solar acumulado. Son las que sí responden bien y rápido a la luz pulsada o al láser.
- Efélides (pecas): genéticas, se oscurecen con el sol y se aclaran en invierno.
- Hiperpigmentación post-inflamatoria: la marca oscura que deja un grano, una quemadura, una depilación mal hecha o un láser mal indicado. Se aclara sola con el tiempo si se protege del sol.
- Lesiones que no son manchas de pigmento: un lunar que cambia de tamaño, color, borde o que sangra no es un tema estético. Se valora médicamente. Ver extirpación de lunares y verrugas y carcinoma basocelular.
¿Por qué sale el melasma? Los tres detonantes
1. La luz. No solo la radiación ultravioleta. El melasma también se activa con la luz visible —la de un día nublado, la que atraviesa la ventana del coche o de la oficina, incluso la de las pantallas— y con el calor infrarrojo. Por eso un protector solar convencional, que filtra UV pero no luz visible, es insuficiente en melasma: es la razón número uno por la que un tratamiento correcto parece no funcionar.
2. Las hormonas. El embarazo (de ahí el nombre popular, «paño» o «máscara del embarazo»), los anticonceptivos hormonales y la terapia hormonal son detonantes bien documentados. Mientras el estímulo hormonal siga activo, el control es más difícil, y conviene ser realista sobre eso desde la primera consulta.
3. La predisposición genética y el fototipo. Cuanto más pigmentada es la piel, más reactiva es su maquinaria de melanina —y más fácil es provocar una mancha nueva al tratar la vieja con demasiada energía.
A esto se suman detonantes menos evidentes: el calor en sí mismo (cocinar, saunas, ejercicio intenso al aire libre) y ciertos medicamentos fotosensibilizantes.
La parte que casi nadie te dice: el melasma se controla, no se cura
Es una condición crónica y recurrente. Con un plan correcto la mancha puede aclararse de forma notable, pero ningún tratamiento —ni tópico, ni peeling, ni láser— garantiza que no vuelva. Un verano sin protección adecuada, un embarazo o un cambio hormonal pueden reactivarla.
Si alguien le promete borrar el melasma para siempre en un número fijo de sesiones, esa promesa no es médica: es comercial. La forma honesta de plantearlo es la de una condición que se mantiene bajo control con hábitos y mantenimiento, igual que se controla la presión arterial. Bajo ese marco, los resultados suelen ser buenos y sostenibles. Bajo la promesa del borrado definitivo, casi siempre hay decepción —y con frecuencia, una mancha peor.
¿Cómo se trata? El orden importa más que la tecnología
El tratamiento del melasma es una escalera, y saltarse los primeros escalones es lo que arruina los resultados:
- Escalón 1 — Fotoprotección (no es opcional; es el tratamiento). Protector de amplio espectro SPF 50+ que además bloquee luz visible; los que contienen óxido de hierro (los de color/tono) son los que lo consiguen. Reaplicación cada 3–4 horas, todos los días, también en interiores y en días nublados. Sin este escalón, todo lo demás se pierde.
- Escalón 2 — Tratamiento tópico despigmentante bajo prescripción, ajustado al fototipo y a la profundidad del pigmento. Es la base del aclaramiento real. Requiere constancia de meses, no de días.
- Escalón 3 — Control de detonantes: revisar con su médico el método anticonceptivo si procede, y reducir la exposición al calor directo.
- Escalón 4 — Procedimientos en consultorio: peelings químicos superficiales, cuando el caso lo permite.
- Escalón 5 — Energía (láser / luz pulsada): el último recurso, no el primero, y solo en casos seleccionados.
Láser en melasma: cuándo ayuda y cuándo lo empeora
Esta es la sección que preferiríamos que leyera antes de entrar a cualquier clínica de la ciudad, incluida la nuestra.
El láser y la luz pulsada son excelentes para los léntigos solares y para el componente vascular del enrojecimiento —ahí el resultado es rápido y visible. Pero el melasma es un tejido irritable: responde al exceso de energía y al calor fabricando más pigmento. Un equipo potente, usado con parámetros agresivos sobre una piel morena, puede producir una hiperpigmentación de rebote que deja la cara peor que antes y que después cuesta meses revertir.
Por eso, en melasma, la tecnología solo entra cuando la base ya está puesta (fotoprotección y tópicos), con baja fluencia, sesiones espaciadas y una expectativa clara. Se emplean plataformas de luz pulsada y láser no ablativo del consultorio —Lumenis M22 (luz pulsada intensa), Lumenis ResurFX (fraccionado no ablativo) y Alma Hybrid—, seleccionando el equipo según lo que la piel tolera, no según lo que la clínica quiera vender.
Dicho sin rodeos: la decisión clínica más valiosa en melasma suele ser no encender el láser. Una clínica que apunta un equipo a toda mancha que entra por la puerta va a empeorar una parte de sus melasmas. El criterio para saber cuándo no tratar es lo que cuarenta años de práctica y una clínica dermatológica en funcionamiento desde 1971 aportan a este problema.
¿Cómo es la valoración?
La consulta no empieza por elegir un equipo, sino por contestar tres preguntas: ¿es melasma o es otra cosa?, ¿el pigmento es superficial o profundo? y ¿qué lo está detonando en su caso concreto?
Para ello se explora la lesión con luz, se determina su fototipo, se revisa su historia hormonal, sus hábitos de exposición y los tratamientos que ya intentó —incluidos los cosméticos y los remedios caseros, que con frecuencia son parte del problema. De ahí sale un plan por escalones, con un horizonte realista y un plan de mantenimiento, porque el mantenimiento es lo que sostiene el resultado.
Trayectoria y credenciales
Las manchas faciales se atienden en la Clínica Dermatológica y Cirugía Estética de Puebla, en funcionamiento desde 1971, cuando la fundó el Dr. Francisco Arellano Ocampo. Esa continuidad —más de medio siglo tratando piel en la misma ciudad— es la que sostiene el criterio con el que hoy se valoran estos casos.
El Dr. Arístides Arellano es cirujano plástico con cédula de especialidad: ejerce con cédula profesional de médico cirujano (D.G.P. 1125959) y cédula de especialidad en Cirugía Plástica y Reconstructiva (0002008), ambas emitidas por la Dirección General de Profesiones, que en 2025 volvió a emitir su constancia de situación profesional. Su trayectoria comenzó antes de que existiera el sistema de consejos de especialidad vigente en México: forma parte de la generación fundadora de la cirugía plástica en Puebla, segunda generación de una tradición quirúrgica iniciada en 1971 por el Dr. Francisco Arellano Ocampo. La confianza se verifica, no se promete — sus dos cédulas son públicas y cualquiera puede consultarlas en el Registro Nacional de Profesionistas de la DGP.
El Dr. Arístides Arellano es además miembro numerario de la Sociedad Española de Láser Médico Quirúrgico (SELMQ) y de la Academia Mexicana de Cirugía Láser: el uso médico del láser es parte formal de su formación, y es precisamente esa formación la que dicta cuándo el láser no es la respuesta.
Fotografías de antes y después
Muchos pacientes quieren ver fotografías de antes y después antes de decidirse. Por respeto a la privacidad de cada persona, el Dr. Arístides Arellano comparte casos reales —siempre con consentimiento documentado— durante tu valoración presencial, donde puedes ver resultados de pacientes con un punto de partida similar al tuyo. Los resultados pueden variar de acuerdo con cada paciente.
Riesgos y expectativas
Todo tratamiento médico —incluidos los tópicos, los peelings y los basados en energía— conlleva riesgos y requiere una valoración previa. En pieles morenas (fototipos IV–VI, los más frecuentes en México) un procedimiento mal indicado puede oscurecer la mancha en lugar de aclararla. Los resultados pueden variar de acuerdo con cada paciente, su fototipo y sus detonantes individuales.
¿Cuánto cuesta tratar el melasma?
No hay un precio de catálogo, porque no hay un tratamiento único: el costo depende de si el plan es tópico, si incluye peelings, si llega o no a requerir sesiones con equipo, y de cuántas. Se define en la valoración, con el plan por escrito y sin sesiones que no estén indicadas. Consulte la lista de precios para el resto de los procedimientos.
La confianza se verifica, no se promete. Los 210 documentos escaneados —título, cédulas, diplomas, publicaciones y constancias, de 1977 a 2025— están abiertos en el archivo de credenciales del Dr. Arístides Arellano, junto con la explicación de la diferencia entre una cédula de especialidad y una certificación de consejo.
Plan de control · qué esperar mes a mes
- Semanas 1–4Fotoprotección estricta e inicio del tratamiento tópico. Aún no se ve aclaramiento: se está frenando el estímulo. Es la fase en la que la mayoría abandona, y por eso la mayoría no mejora.
- Meses 2–3Primer aclaramiento visible en el melasma epidérmico. Se ajusta el tópico según tolerancia. Si hay irritación, se baja la intensidad: una piel irritada fabrica más pigmento.
- Meses 3–6Se valora si el caso justifica peelings superficiales o sesiones de baja fluencia con equipo. Muchos casos no lo necesitan, y ese es un buen desenlace, no una consulta perdida.
- Mantenimiento (indefinido)Fotoprotección diaria de por vida y tópico de mantenimiento. Es lo que separa un buen resultado a los 6 meses de un buen resultado a los 5 años.
- Verano · embarazo · cambio hormonalSon los momentos de recaída. Se refuerza la protección y se revisa el plan antes de que la mancha vuelva, no después.
Preguntas frecuentes
¿El melasma se quita para siempre?
No. El melasma es una condición crónica: se controla y puede aclararse mucho, pero puede reaparecer si vuelven los detonantes (sol, calor, cambios hormonales). Cualquier promesa de eliminación definitiva es comercial, no médica. Los resultados pueden variar.
¿El láser borra las manchas de la cara?
Depende de qué mancha sea. En léntigos solares (manchas de la edad), el láser y la luz pulsada funcionan muy bien. En melasma, un láser mal indicado o demasiado agresivo puede empeorarlo y provocar hiperpigmentación de rebote. Por eso primero se define el diagnóstico y solo después, si está indicado, se usa energía a baja fluencia.
¿Puedo tratarme el melasma en verano?
Se puede iniciar el tratamiento base (fotoprotección y tópicos) en cualquier época. Los procedimientos con energía se planifican preferentemente en periodos de menor exposición solar y siempre con fotoprotección rigurosa, porque el sol posterior es lo que revierte el resultado.
Me salió durante el embarazo. ¿Se va solo?
El melasma del embarazo (cloasma) puede aclararse por sí solo en los meses posteriores al parto, sobre todo con buena fotoprotección. Durante el embarazo y la lactancia, varios tratamientos tópicos están contraindicados, de modo que el manejo se centra en protección y en esperar. Consúltelo antes de usar cualquier producto despigmentante.
¿Cuántas sesiones necesito?
El melasma no se mide en sesiones sino en meses de constancia. El tratamiento base es diario y domiciliario; los procedimientos en consultorio, cuando se indican, son pocos y espaciados. Desconfíe de los paquetes cerrados de muchas sesiones vendidos antes de un diagnóstico.
¿Qué diferencia hay entre melasma y manchas de la edad?
El melasma forma parches simétricos ligados a hormonas y luz, es crónico y recurrente. Los léntigos solares son manchas redondeadas y bien delimitadas por daño solar acumulado, y responden bien y rápido a la luz pulsada. Tratarlos igual es el error más común.
El equipo con el que se realiza
Cada caso es distinto. Conversa tu caso en una valoración personal.
Agendar valoración por WhatsAppToda cifra publicada en este sitio es aproximada y no constituye una cotización. Cualquier procedimiento o tratamiento requiere primero una consulta privada de valoración con el Dr. Arístides Arellano —$800 MXN, se cobra por separado—, y es en esa consulta donde se determina el costo definitivo de tu caso.
Contenido informativo; no sustituye una consulta médica. Los resultados pueden variar de una persona a otra.