¿Qué son las várices y las arañitas vasculares?
Las várices y las arañitas vasculares son venas dilatadas visibles bajo la piel. Las arañitas (telangiectasias) son vasos muy finos, rojos, azules o violáceos, en forma de red o ramas de araña, que casi siempre son un problema estético. Las várices son venas más gruesas, abultadas y tortuosas que pueden causar pesadez, ardor o hinchazón, y a veces reflejan un mal funcionamiento de las válvulas venosas.
Aparecen sobre todo en las piernas, y son mucho más frecuentes en mujeres. Detrás suele haber una predisposición genética, sumada a factores que aumentan la presión en las venas: embarazos, cambios hormonales, permanecer muchas horas de pie o sentado, el sobrepeso y la edad. Las arañitas de la cara (por ejemplo en las mejillas o alrededor de la nariz) tienen otro origen —fotodaño, rosácea— y se valoran aparte.
La distinción importa porque cambia el tratamiento y, sobre todo, la seguridad. Una arañita aislada es un asunto de superficie. Pero cuando hay várices grandes, pesadez al final del día o cambios en la piel del tobillo, puede existir una insuficiencia venosa de fondo: si se tratan solo las venas visibles sin estudiar la causa, el resultado dura poco y vuelven a aparecer. Por eso lo primero no es encender un láser, sino entender qué tipo de problema venoso tiene usted.
Si su piel es morena, hay una pregunta más que conviene resolver antes: ¿el láser para várices sirve en piel morena? — la guía repasa qué equipo corresponde a cada calibre de vena y por qué un protocolo escrito para piel clara puede manchar aquí. Parte de la Publicaciones del Dr. Arístides Arellano.
Técnicas que utiliza el Dr. Arístides Arellano
No todas las venas se tratan igual. La técnica se define en la valoración según el calibre del vaso, su color, su profundidad y su localización —y, cuando corresponde, después de descartar un problema venoso mayor:
- Escleroterapia (microescleroterapia): es el tratamiento de referencia para las arañitas y las várices pequeñas de las piernas. Con una aguja muy fina se inyecta dentro del vaso una sustancia esclerosante que irrita su pared; el vaso se cierra y el cuerpo lo reabsorbe poco a poco a lo largo de semanas. Se realiza en varias sesiones espaciadas.
- Láser vascular transcutáneo: emite pulsos de luz que la hemoglobina del vaso absorbe, calentándolo y cerrándolo sin pinchar la piel. Es útil en vasos muy finos, en arañitas de la cara y en pacientes que no toleran las inyecciones. En las piernas no siempre sustituye a la escleroterapia; muchas veces se combinan.
- Estrategia combinada: algunas personas necesitan escleroterapia para los vasos de mayor calibre y láser para los más finos o superficiales, en el mismo plan de tratamiento.
- Valoración y derivación cuando hace falta: ante várices grandes o sospecha de insuficiencia venosa, lo correcto es estudiar el sistema venoso —a menudo con un ultrasonido Doppler— y, si procede, canalizar con cirugía vascular antes de tratar las venas visibles. Prometer resultados estéticos sin estudiar la causa sería deshonesto.
¿Cómo se realiza?
El tratamiento es ambulatorio y no requiere anestesia general: usted entra y sale caminando el mismo día. En la escleroterapia se inyecta el esclerosante con una aguja muy fina en cada vaso; la molestia es leve, similar a un pinchazo con ligera sensación de ardor. En el láser vascular se aplican pulsos de luz con enfriamiento de la piel. Cada sesión dura entre 20 y 45 minutos según la extensión.
El resultado es progresivo, no inmediato. Los vasos tratados se aclaran a lo largo de semanas, y casi siempre hacen falta varias sesiones, espaciadas para dar tiempo a la piel. Justo después puede quedar enrojecimiento, alguna roncha, y en la escleroterapia una pigmentación parduzca temporal a lo largo del trayecto de la vena, que suele desvanecerse en meses.
Conviene decirlo con claridad: esto controla y mejora, no vacuna contra el problema. La predisposición a formar venas nuevas sigue ahí, de modo que con el tiempo pueden aparecer otras arañitas y muchos pacientes hacen sesiones de mantenimiento. Después del tratamiento se indican medias de compresión, caminar y evitar el sol y el calor directo sobre la zona durante unas semanas, porque el cuidado posterior influye tanto en el resultado como la técnica.
Todo tratamiento médico —incluidos los tópicos, los peelings y los basados en energía— conlleva riesgos y requiere una valoración previa. En pieles morenas (fototipos IV–VI, los más frecuentes en México) un procedimiento mal indicado puede oscurecer la mancha en lugar de aclararla. Los resultados pueden variar de acuerdo con cada paciente, su fototipo y sus detonantes individuales.
¿Quién es buen candidato?
El buen candidato es una persona con arañitas o várices pequeñas que le molestan estéticamente, en buen estado de salud y con expectativas realistas sobre un cambio gradual. La valoración define qué es tratable en superficie y qué necesita estudiarse antes:
- Arañitas vasculares en piernas o cara que se quieren aclarar por motivo estético.
- Várices pequeñas y superficiales, una vez descartado un problema venoso mayor.
- Pacientes con expectativas realistas, que entienden que se necesitan varias sesiones y que pueden aparecer vasos nuevos con el tiempo.
- No es el momento durante el embarazo o la lactancia: muchas arañitas del embarazo mejoran solas después del parto, así que lo habitual es esperar.
- Requiere cautela en piel bronceada o muy morena (riesgo de manchas), en personas con antecedentes de coágulos o alergia al esclerosante, y en quienes tienen várices grandes con insuficiencia venosa, que deben estudiarse primero.
Tratamientos post-tratamiento recomendados
Para favorecer un mejor resultado y reducir la pigmentación y la inflamación, el Dr. Arístides puede recomendar, según el caso, el uso de medias de compresión durante el tiempo indicado, caminatas diarias, evitar el sol y el calor directo sobre la zona tratada y, cuando aplica, protección solar estricta y drenaje linfático manual. Consulta la guía completa: Recuperación y cuidados post-quirúrgicos.
Antes y después
Muchos pacientes quieren ver fotografías de antes y después antes de decidirse. Por respeto a la privacidad de cada persona, el Dr. Arístides Arellano comparte casos reales —siempre con consentimiento documentado— durante tu valoración presencial, donde puedes ver resultados de pacientes con un punto de partida similar al tuyo. Los resultados pueden variar de acuerdo con cada paciente.
Precio aproximado
La sesión parte de $5,000 MXN aproximados, según la zona tratada y el número de sesiones que pida tu respuesta al tratamiento. Precio aproximado — el costo definitivo se establece en tu consulta privada con el Dr. Arístides Arellano.
Sobre el Dr. Arístides Arellano
El Dr. Arístides Arellano es cirujano plástico con cédula de especialidad: ejerce con cédula profesional de médico cirujano (D.G.P. 1125959) y cédula de especialidad en Cirugía Plástica y Reconstructiva (0002008), ambas emitidas por la Dirección General de Profesiones, que en 2025 volvió a emitir su constancia de situación profesional. Su trayectoria comenzó antes de que existiera el sistema de consejos de especialidad vigente en México: forma parte de la generación fundadora de la cirugía plástica en Puebla, segunda generación de una tradición quirúrgica iniciada en 1971 por el Dr. Francisco Arellano Ocampo. La confianza se verifica, no se promete — sus dos cédulas son públicas y cualquiera puede consultarlas en el Registro Nacional de Profesionistas de la DGP.
Guía relacionada para pacientes
Antes de decidir con quién tratarte, vale la pena informarte: Cómo elegir un cirujano plástico en Puebla — parte de la serie de guías informativas revisadas por el Dr. Arístides Arellano.
La confianza se verifica, no se promete. Los 210 documentos escaneados —título, cédulas, diplomas, publicaciones y constancias, de 1977 a 2025— están abiertos en el archivo de credenciales del Dr. Arístides Arellano, junto con la explicación de la diferencia entre una cédula de especialidad y una certificación de consejo.
Plan de sesiones y cuidados
- ValoraciónSe distingue arañita de várice, se descarta insuficiencia venosa y se decide escleroterapia, láser o ambos. A veces la conclusión es estudiar primero el sistema venoso.
- Día de la sesiónProcedimiento ambulatorio de 20–45 min. Se colocan medias de compresión y se recomienda caminar; se retoma la actividad normal el mismo día.
- Días 1–14Posible enrojecimiento, ronchas y, en escleroterapia, pigmentación parduzca a lo largo de la vena. Evitar sol y calor directo sobre la zona.
- Semanas 2–8Los vasos tratados se aclaran de forma progresiva. La pigmentación temporal empieza a desvanecerse.
- Siguientes sesionesEspaciadas según indicación, hasta lograr el aclaramiento buscado. Cada caso necesita un número distinto.
- MantenimientoLa predisposición persiste: pueden aparecer vasos nuevos con el tiempo y hacerse sesiones de mantenimiento.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas sesiones se necesitan para las arañitas de las piernas?
Casi siempre varias, espaciadas algunas semanas entre sí. El número exacto depende de cuántos vasos haya, de su calibre y color, y de cómo responda su piel. Nadie serio le dará una cifra cerrada sin ver sus piernas: el aclaramiento es progresivo y se ajusta sesión a sesión.
¿La escleroterapia o el láser borran las várices para siempre?
No. El tratamiento cierra y aclara los vasos tratados, pero no elimina la predisposición a formar venas nuevas. Con el tiempo pueden aparecer otras arañitas, por lo que muchos pacientes hacen sesiones de mantenimiento. El resultado correcto se llama control y mejora, no borrado permanente.
¿Es mejor el láser o la escleroterapia?
Depende del vaso. La escleroterapia es el tratamiento de referencia para arañitas y várices pequeñas de las piernas; el láser vascular es útil en vasos muy finos, en la cara y en quien no tolera las inyecciones. Muchas veces la mejor estrategia combina ambos. Se decide en la valoración, no de antemano.
¿Duele el tratamiento?
La molestia es leve. La escleroterapia se siente como pequeños pinchazos con una ligera sensación de ardor; el láser vascular, como un chasquido caliente con enfriamiento de la piel. Es un procedimiento ambulatorio y la mayoría de los pacientes retoma su actividad el mismo día.
¿Puedo tratarme las várices durante el embarazo?
Lo habitual es esperar. Muchas arañitas que aparecen en el embarazo mejoran solas después del parto, y por prudencia la escleroterapia y el láser vascular no se realizan durante el embarazo ni la lactancia. Lo mejor es valorar cuando ese periodo haya pasado.
¿Cuándo mis várices necesitan algo más que un tratamiento estético?
Cuando son grandes, abultadas y se acompañan de pesadez, hinchazón, calambres o cambios en la piel del tobillo, puede haber una insuficiencia venosa de fondo. En esos casos se estudia el sistema venoso, a menudo con un ultrasonido Doppler, y si procede se canaliza con cirugía vascular antes de tratar las venas visibles.
Cada caso es distinto. Conversa tu caso en una valoración personal.
Agendar valoración por WhatsAppToda cifra publicada en este sitio es aproximada y no constituye una cotización. Cualquier procedimiento o tratamiento requiere primero una consulta privada de valoración con el Dr. Arístides Arellano —$800 MXN, se cobra por separado—, y es en esa consulta donde se determina el costo definitivo de tu caso.
Contenido informativo; no sustituye una consulta médica. Los resultados pueden variar de una persona a otra.