Primero, la parte tranquilizadora
La galactorrea posquirúrgica suele seguir un curso benigno y autolimitado. Muchos cirujanos describen episodios que aparecen durante o después de una cirugía de aumento con implantes y que se resuelven solos en varias semanas, sin ningún tratamiento.
En una casuística propia de 40 casos, en mujeres de entre 18 y 40 años, tanto sin hijos como con hijos previos, ése fue el comportamiento habitual. Si le está ocurriendo, la probabilidad de que se trate de algo grave es baja.
Dicho eso, «benigno» no significa «ignórelo». Según la intensidad de los síntomas el manejo puede ser médico o, en casos poco frecuentes, quirúrgico —con drenaje y, de forma excepcional, retiro de implantes—. Lo que corresponde es acudir a valoración y no esperar a ver qué pasa.
Por qué ocurre
La causa exacta sigue sin conocerse, y lo más probable es que sea multifactorial. En la serie de 40 casos, el factor que apareció con más frecuencia entre las pacientes afectadas fue haber tenido hijos; no se encontró asociación con ningún otro factor.
La explicación con más fundamento es un mecanismo reflejo: la estimulación mecánica de la mama, el traumatismo quirúrgico y la propia cirugía torácica desencadenan una irritación nerviosa que asciende por los nervios torácicos y altera la liberación de los factores que regulan la prolactina, la hormona responsable de la producción de leche.
También se considera que la obstrucción de los conductos galactóforos puede intervenir en la formación de galactoceles —acumulaciones de leche— en pacientes operadas previamente. Curiosamente, la asociación con galactorrea es más frecuente tras una reducción mamaria que tras un aumento, porque ahí la salida de leche a través de la herida puede interferir con la cicatrización.
Lo que hay que descartar antes de atribuirlo a la cirugía
Ésta es la parte que ninguna paciente debería saltarse, y la razón por la que «espérate a ver si se quita» es mal consejo.
Existen muchas otras causas de galactorrea, algunas de las cuales requieren tratamiento propio y no tienen relación alguna con el implante. Antes de asumir que es por la cirugía hay que descartar:
- Medicamentos — neurolépticos, antidepresivos, algunos antihipertensivos, opiáceos y antieméticos como la metoclopramida. Es una de las causas más frecuentes y de las más fáciles de pasar por alto.
- Alteraciones endocrinas — hipotiroidismo primario, enfermedad de Addison y síndrome de Cushing.
- Prolactinoma — un tumor hipofisario productor de prolactina. Es la causa tumoral más frecuente y explica alrededor del 25 % de los casos de galactorrea en general. Es benigno y tratable, pero hay que encontrarlo.
- Causas locales — estimulación mecánica repetida, traumatismo torácico, mastitis, herpes zóster.
- Enfermedades sistémicas — insuficiencia renal crónica, cirrosis, síndrome de ovario poliquístico, hipertiroidismo.
- Idiopática — es decir, sin causa identificable. Es un diagnóstico de exclusión y puede representar hasta el 50 % de los casos: solo se llega a él después de haber descartado lo anterior, nunca antes.
Qué hacer si le está ocurriendo
Acuda a valoración con su cirujano. La evaluación normalmente incluye exploración física, medición de prolactina en sangre, perfil tiroideo y un estudio de imagen de la mama.
Con eso se distingue entre las tres situaciones que se manejan de forma distinta: una galactorrea autolimitada por el propio estímulo quirúrgico, un galactocele que requiere drenaje, y una causa hormonal o farmacológica que necesita un tratamiento completamente diferente y que no se resuelve operando.
Lleve a la consulta la lista de todos los medicamentos que toma, incluidos los que no le parezcan relevantes. Es información que acorta el diagnóstico.
Dos cosas que NO debe hacer
Estas dos aparecen aquí porque son las que la mayoría de las pacientes hace por instinto, y ambas empeoran el cuadro.
- No manipule la mama para comprobar si sigue saliendo leche. La estimulación mecánica repetida es precisamente uno de los factores que perpetúan la galactorrea. Revisarlo varias veces al día mantiene activo el reflejo que se quiere apagar.
- No suspenda por su cuenta ningún medicamento. Aunque sospeche que un fármaco es la causa, suspenderlo sin indicación puede tener consecuencias mayores que el síntoma que quiere resolver. Llévelo a la consulta y que se decida ahí.
Qué significa para su resultado estético
En la mayoría de los casos, nada permanente. La galactorrea autolimitada se resuelve sin dejar consecuencias sobre el resultado del aumento.
Cuando se forma un galactocele y requiere drenaje, el manejo es más activo pero sigue siendo un problema resoluble. El retiro de implantes es excepcional, no la norma, y aparece mencionado aquí por honestidad y no porque sea el desenlace esperable.
Los resultados pueden variar y cada caso requiere una valoración individual. Si está considerando una cirugía mamaria y quiere entender qué preguntas conviene hacer antes de decidir, están en cómo elegir cirujano plástico en Puebla.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que salga leche después de un aumento de busto?
No es lo habitual, pero ocurre. Es una complicación tardía poco frecuente y está muy poco documentada en la literatura médica, motivo por el cual muchas pacientes no encuentran información al buscarla. En la mayoría de los casos sigue un curso benigno y se resuelve de forma espontánea en varias semanas, aunque siempre debe valorarse.
¿La galactorrea después de una cirugía mamaria se quita sola?
Habitualmente sí. La galactorrea posquirúrgica suele ser autolimitada y resolverse de forma espontánea sin necesidad de tratamiento. Eso no significa que deba ignorarse: hay causas ajenas a la cirugía, como fármacos o alteraciones hormonales, que requieren tratamiento propio y solo se identifican con una valoración.
¿Voy a necesitar que me retiren los implantes?
Es excepcional. Según la intensidad de los síntomas, el manejo puede ser médico o quirúrgico con drenaje, y el retiro de implantes se reserva para casos muy poco frecuentes. La mayoría de los cuadros se resuelven sin ninguna intervención sobre el implante.
¿Qué estudios se hacen para la galactorrea posquirúrgica?
La evaluación normalmente incluye exploración física, medición de prolactina en sangre, perfil tiroideo y un estudio de imagen de la mama. Con eso se distingue entre una galactorrea autolimitada por el estímulo quirúrgico, un galactocele que requiere drenaje y una causa hormonal o farmacológica que necesita otro tratamiento.
¿Puede ser algo grave?
La galactorrea posquirúrgica en sí suele ser benigna. Lo que hay que descartar son otras causas que se manifiestan igual: fármacos como antidepresivos, neurolépticos o metoclopramida; hipotiroidismo; y el prolactinoma, un tumor benigno de la hipófisis que explica alrededor del 25 por ciento de los casos de galactorrea en general. Todas son tratables, pero hay que identificarlas.
¿Debo revisar si sigue saliendo leche?
No. La estimulación mecánica repetida es uno de los factores que perpetúan la galactorrea, así que comprobarlo varias veces al día mantiene activo el reflejo que se busca apagar. Tampoco debe suspender ningún medicamento por su cuenta: llévelos a la valoración y que la decisión se tome ahí.
Cada caso es distinto. Resuelve tus dudas en una valoración personal.
Agendar valoración por WhatsAppToda cifra publicada en este sitio es aproximada y no constituye una cotización. Cualquier procedimiento o tratamiento requiere primero una consulta privada de valoración con el Dr. Arístides Arellano —$800 MXN, se cobra por separado—, y es en esa consulta donde se determina el costo definitivo de tu caso.
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